Para tu ducha: ¿es mejor un grifo monomando o binomando?

Cuando decides poner una ducha en tu baño cualquier accesorio es indispensable y el grifo no iba a ser menos. Existen tantas variedades y tipos que es importante que elijas el adecuado a tus necesidades y tus prioridades. Una de las principales elecciones que debes tomar es si quieres un monomando o un binomando. ¿Cuáles son las diferencias? Sigue leyendo y te mostraremos cuáles son las características que debes tener en cuenta para tu elección.
¿Qué diferencia a un grifo monomando de un binomando?
La principal diferencia está presente en su propio nombre. Mientras que el monomando cuenta con un mando, en el segundo caso cuenta con dos. Y esto, ¿en qué marca la diferencia? Pues sobre todo en la capacidad de regular la temperatura.
El grifo monomando a partir de un solo mando es capaz de ajustar la temperatura y la cantidad de agua que deja pasar. Esta opción proporciona mayor seguridad, comodidad y ahorro de agua.
Por su parte, el grifo binomando es una de las opciones más clásicas y con un grifo para el agua caliente y otro para la fría. El problema de este estilo es que es más complicado conseguir la temperatura ideal ya que debes combinar la cantidad de agua de cada una de los lados para lograr los grados que deseas.
Ambos tipos de grifos los puedes encontrar para todo tipo de elementos del baño, tanto para los lavabos, las duchas como los bidés. Lo habitual es que la opción que elijas se mantenga en todo el conjunto del baño.
A la hora de escoger entre una opción u otra se suele tener en cuenta el estilo que se quiere seguir. La opción de los binomando suele estar destinada a los baños más tradicionales para mantener una visión clásica. En cambio, en el caso de los monomandos suele elegirse para aquellas decoraciones más modernas y de diferentes estilos ya que se adapta a cualquier diseño.
Actualmente contamos con otras opciones que también consiguen regular perfectamente la temperatura, aunque sean binomanos. Se trata de los grifos termostáticos. Este tipo de grifo cuenta con dos mandos, pero mientras que uno se encarga de determinar el caudal de agua, el otro se encarga de establecer la temperatura. Este estilo es una opción moderna que te ofrece el mejor mecanismo para regular los grados del agua.
A la hora de instalar los grifos en las duchas se puede realizar principalmente mediante dos formas. Puedes optar por empotrar el mando de los grifos en la pared o mediante un mural. Ambas son aceptables pero la que más suele utilizarse es la opción del mural por su simplicidad a la hora de instalarlo y de poder sustituirlo.
En el caso de la instalación empotrada requiere de una instalación más costosa y precisa. Para poder realizarla se deben tener unas características determinadas y necesitarás el visto bueno del fabricante ya que hay casos en los que no se recomienda.