Ventajas de una silla de ducha para las personas mayores

Siempre se busca la comodidad, pero con el paso de los años aún más. Se va perdiendo agilidad y la vitalidad que caracteriza a la juventud por eso es importante adaptar la casa para conseguir que sea lo más agradable posible. A la hora de adaptar el baño para las personas mayores o con discapacidad, uno de los principales cambios que se realizan en cambiar la bañera por un plato de ducha. Pero en muchas ocasiones no es suficiente. En ciertos casos su movilidad es reducida y es necesario contar con una zona en la que puedan descansar y apoyarse mientras se asean. Es en estas situaciones donde una silla para la ducha puede ser la opción más acertada. Conoce todos los beneficios que les puede proporcionar. ¡No dejes de leer este post!

Beneficios de una silla de ducha

Aunque te creas que este tipo de elementos están diseñados únicamente para personas mayores o discapacitados puede también ser muy útil para ti. Aquí conocerás todos sus beneficios.

Te proporcionará mayor tranquilidad. Con ella evitarás posibles accidentes en el baño. No solo les puede pasar a personas con la movilidad reducida, hasta la persona más ágil puede tener una caída sin apenas darse cuenta.  Con esta opción este riesgo se reduce al mínimo. Están preparadas para adherirse completamente al suelo de la ducha y lograr así mayor estabilidad. Al sentarse en ella evitarás preocupaciones y conseguirás un baño más seguro.

Conseguirás más limpieza. Aunque no lo creas puede ser una zona muy limpia. Después de cada uso será recomendable lavarla, sobre todo si la van a utilizar diferentes personas. Por ello es importante seguir unos hábitos de limpieza adecuados que te aseguren que la silla está perfectamente.

Uno de sus puntos fuertes es que la puedes trasladar a cualquier parte. Si tienes que realizar un viaje y a alojarte en un hotel normalmente suelen contar con instalaciones preparadas, pero si no te fías de esa limpieza, puedes llevarte tu propia silla. Al llevarla te asegurarás que, aunque no cuenten con una donde te vayas a alojar, tu podrás seguir tu rutina con las mismas comodidades que en casa.

No ocupa espacio. Si tu problema es que no tienes espacio suficiente, eso no será excusa. Como hemos dicho anteriormente la podrás desplazar donde desees. Si tu ducha o tu baño son pequeños y no tienes espacio para mantenerla de forma fija, no pasa nada. Después de cada uso la podrás recoger y guardarla donde mejor te venga. Evitarás que ocupe espacio innecesario.

Existen diferentes tipos de sillas que se adaptan a cualquier situación y cualquier necesidad, los dos tipos principales son:

  • Silla de ducha con altura ajustable. Es una opción adecuada para que se adapte perfectamente a tu altura y a la de toda la familia.
  • Silla de ducha retráctil. Es la opción de la silla plegable. Conseguirás más comodidad porque podrás adaptarla a cualquier espacio que tengas y podrás transportarla donde quieras.

Si estás decidiendo si adquirir una de estas sillas para ti o para alguno de tus familiares, piensa en todos los beneficios que puede aportar. Lograrás un baño reconfortante y cómodo dónde evitarás peligros innecesarios.