TRUCOS PARA EVITAR LA HUMEDAD EN TU CUARTO DE BAÑO

No es ningún secreto que la razón de ser de los cuartos de baño reside en la higiene. La limpieza y el aseo es lo que ha marcado la evolución de esta estancia. Sin embargo, uno de los mayores riesgos que puede sufrir cualquier cuarto de baño tiene que ver precisamente con la higiene. Se trata de la humedad, un factor que, si cuenta con mucha presencia en el baño, puede causar verdaderos estragos.

Desde luego, es necesario remarcar que, en un cuarto de baño, por motivos obvios, es una habitación en la cual es complicado erradicar por completo la humedad. Si vives con tu familia, ya te habrás dado cuenta de que el baño está en uso casi siempre, y por tanto siempre hay algún porcentaje de humedad.

Abre puertas y ventanas; que entre el aire

El primer consejo es uno de los más importantes. Nada más terminar tu ducha, asegúrate de dejar abierta la puerta del baño para que el vapor no se condense allí dentro. Y es que los mayores daños provienen no solo de la cantidad de vapor, sino del tiempo que este permanece en el aire, empapando las paredes y los muebles.

Si tienes alguna ventana, también puedes utilizarla en los meses en los que no haga frío. También puedes instalar en el baño algún tipo de extractor del aire, que hace que el baño se seque con mucha más rapidez, o una rejilla, que favorece la ventilación.

Una limpieza regular de tu baño te ahorrará quebraderos de cabeza

Un baño limpio es un baño menos propenso a atraer humedades. Y es que el polvo y la suciedad puede ser un caldo de cultivo para el moho. Por ello, hay que limpiar a fondo el cuarto baño una vez por semana.

Y atención a los artículos de higiene. Después de su uso durante la ducha, hay que procurar que no se queden mojados. Por ello, quizás prefieras no guardarlos dentro de la ducha, aunque siempre tendrás que secarlos después de su uso para evitar que no se extienda la humedad.

Cuidado con los azulejos y los muebles; son las primeras víctimas de la humedad

Si sospechas que tu cuarto de baño puede ya estar sintiendo los primeros efectos de la humedad, lo primero que debes hacer es fijarte bien en las baldosas del baño y en los muebles de madera, ya que son los primeros en sufrir las consecuencias y el desgaste.

A menudo, la humedad se incrusta en los azulejos y en las juntas de estos, creando un efecto de suciedad realmente indeseable en tu baño. También los muebles pueden verse afectados por la humedad. Para evitar esto último, lo mejor que puedes hacer es mantener estos elementos un poco alejados de la ducha, el principal foco de humedad, y escoger muebles que se eleven del suelo, para que así no se vean afectados por la humedad del suelo y de la parte baja de las paredes.

Sin duda, la humedad es uno de los principales enemigos de cualquier baño, pero con un poco de atención y cuidado en el mantenimiento, no debería haber problemas demasiado graves.