IDEAS PARA ELEGIR LA ILUMINACIÓN PERFECTA PARA TU BAÑO

En cuanto a la decoración de tus cuartos de baño, la iluminación es uno de los aspectos más complicados de elegir, puesto que es esta la que va a hacer que los elementos que hemos elegido para nuestro baño destaquen y tengan personalidad o todo lo contrario. Debemos conseguir que en esta estancia se aúnen diseño y comodidad.

No suele ser una estancia con demasiados muebles o piezas decorativas, pero, sin duda, todos los elementos que hay en un cuarto de baño o en un aseo son imprescindibles. La iluminación contribuirá a darle un estilo personal.

Escoge la mejor iluminación para tu baño

la inmensa mayoría de los baños tienen tres puntos de luz. Si nunca te habías fijado, compruébalo a partir de ahora. El objetivo de colocar tres puntos de luz es diferenciar las tres zonas bien diferenciadas del cuarto. Se hace así para que la persona que lo use tenga la cantidad de luz necesaria para cada parte, según la función que tenga esa zona.

Lo ideal es que tu baño tenga un punto de luz natural, una luz artificial genral y una específica, que se colocará en una o varias zonas que necesitan más luminosidad.

Las tres zonas en las que los expertos recomiendan colocar luces son:

  1. Bañera o ducha: de acuerdo con las recomendaciones de seguridad, estas luces deben estar colocadas por encima de los 2,25 metros de altura. Esto se establece así para evitar que el agua salpique la bombilla o la lámpara, con el fin de evitar cortocircuitos y otros accidentes.
  2. Lavabo: este espacio se utiliza varias veces al día. En él nos aseamos, nos damos cremas, nos afeitamos o nos maquillamos. Por ello, esta zona necesita una iluminación específica que no genere sombras ni reflejos.
  3. Techo: es recomendable que la luz de este espacio general sea suave y que no enfoque a un punto concreto, sino a todo el cuarto.

En cuanto a los tipos de luces que se pueden colocar en un baño, existen varias que destacan, como los focos empotrables, que nos aporta más versatilidad a la hora de dar luz de manera independiente a cada una de las zonas, por lo que se crearán ambientes más relajantes y acogedores.

Sin duda, este tipo de luces son perfectas para iluminar las mamparas de ducha y de bañeras, puesto que están bastante protegidas en cuanto a que les afecte el agua directamente.

Para el lavabo, se recomiendan en mayor medida apliques de pinza o luces en el propio espejo. Dependiendo de las prefrencias del usuario y del estilo del baño, las luces que se ponen en esta zona pueden ser blancas frías o calidad. Estas últimas se asemejan más a la luz natural, por lo que resultan idóneas para hacer tareas como maquillarse, sin que se altere el color de la piel.

En el techo, se suelen colocar focos empotrables, plafones, focos que den una luz suave o downlight.

Ya sabes más acerca de la iluminación de tu baño. No esperes más para idear el sistema perfecto para el tuyo.