Cómo higienizar el baño sin demasiado esfuerzo

Partiendo de la base de que el baño es una de las estancias más concurridas de cualquier hogar y donde se agrupan más bacterias y gérmenes, la higiene del mismo se convierte en un punto fundamental para evitar cualquier problema de salud. Sabemos que no es la tarea más deseada entre la humanidad, pero lo cierto es que basta con seguir una serie de consejos para conseguir que se mantenga limpio en todo momento. ¡Descubre cómo presumir de baño sin necesidad de invertir mucho esfuerzo!

Importancia de limpiar el baño

La limpieza del baño debe llevarse a cabo cada semana, aunque lo idóneo sería dedicarle dos días durante la misma. Esto se debe a que se trata de una estancia en la que se concentran un gran número de gérmenes y suciedades que pueden ser perjudiciales. En ella encontramos restos de cosméticos, jabón, pasta de dientes y especialmente sarro y moho. ¡Como para no prestarle la atención necesaria!

Aunque no existe una forma única de limpiar el baño, sí que podemos encontrar puntos en común para conseguir el mismo objetivo. Seguramente, has accedido a este post porque no estás logrando el resultado que esperas, pero eso ya no será un problema. Sigue leyendo y aprende cómo higienizar tu estancia sin necesidad de dedicarle un tiempo excesivo.

Consejos para limpiar el baño a fondo

  • Como bien sabrás, la cal es un elemento más que recurrente en el baño, y esto se debe especialmente al agua que sale del lavabo, la ducha… Por ello, te recomendamos utilizar un poco de vinagre en una solución al 50% con agua. Aplícalo con un dosificador en spray y deja que actúe. ¡En cuestión de minutos habrás eliminado el paso de la sal!
  • Si tu baño cuenta con azulejos, ya sea en la zona de la ducha o en las paredes, también puedes emplear la misma mezcla de vinagre y agua. O, por otro lado, puedes apostar por amoniaco. Eso sí, mantén las ventanas bien abiertas, pues se trata de un producto irritante.
  • Si hay alguna zona que tenga un poco de moho, mezcla agua templada, jabón y un poco de lejía. Al igual que en los casos anteriores, utiliza un dosificador en spray y, más tarde, retira con un paño húmedo.
  • Respecto al lavabo, la mejor solución es la lejía. Como consideración, te recomendamos aplicarla directamente en las zonas de difícil acceso para un paño.
  • El inodoro también requiere de lejía. Como habrás visto en algún caso, el mejor método es añadirla sobre la escobilla.
  • La grifería y la ducha requieren de un desinfectante específico. Deja que actúe y, más tarde, aclara con un poco de agua.
  • Respecto a la superficie de tu baño, puedes emplear únicamente un friegasuelos. No obstante, si está demasiado sucio, no viene mal un poco de agua con lejía antes del producto anterior.

En Conducha sabemos de la importancia de contar con un baño espectacular que incite a la tranquilidad y al descanso, motivo por el que construimos la estancia de tus sueños. ¡Contacta con nosotros y llevaremos a cabo tu reforma en tiempo récord!