LOS GRIFOS EMPOTRADOS PARA LA DUCHA, MUCHO MÁS QUE UNA MODA

Hay muchos tipos de grifos para la ducha, pero sin duda alguna, los que están ahora mismo de moda por su estética y sus características propias, son los empotrados. Las ventajas que ofrece este tipo de artículo frente a sus homólogos son muchas, no solo en el aspecto decorativo.

En este post conocerás las propiedades de este tipo de grifo y podrás constatar todas las ventajas a la hora de contar con ellos. Seguro que cuando termines de conocer toda la información, querrás optar por uno de estos antes que por cualquier otro.

Las ventajas de contar con grifos empotrados para la ducha

Además de poseer una estética contemporánea, actual y moderna, también aportan sensación de amplitud, ya que parece que emergen directamente desde la pared y que no están instalados como un elemento externo. Tienen un aire continuista con el resto de la pared en el que se encuentran. Quizás sea porque la principal característica de esta tendencia decorativa en grifos es la simplicidad visual, incorporando sobre todo elementos livianos, poco recargados.

Además, combinan perfectamente con las tendencias decorativas generales en cuartos de baño. Últimamente, se apuesta por platos de ducha, váteres y lavamanos minimalistas, sin demasiados elementos de adorno, por lo que los grifos murales cojuntan a la perfección el resto de elementos de este estilo de decoración de aseos. Además, al estar al mismo nivel de profundidad que las baldosas de la pared, puedes conseguir efectos muy llamativos según la distribución de los azulejos alrededor del grifo.

Cabe destacar que ocupan mucho menos espacio, por lo que si tu plato de ducha es pequeño, podrás ganar algo más de movilidad dentro de él gracias a este tipo de grifos. En la misma línea, también es útil para niños pequeños, ya que al ocupar un espacio mucho más reducido, el riesgo de los más pequeños se golpeen contra él sin querer, también es menor.

Los grifos empotrados lo tienen todo: aportan elegancia, seguridad y combinan a la perfección con las tendencias actuales de moda en cuartos de baño. No solo eso, sino que a la hora de limpiar el grifo, es mucho más sencillo, ya que no hay recovecos ni relieves complicados de limpiar. Con una simple pasada, el grifo empotrado estará reluciente como el día en el que lo instalaste en tu ducha.

Ya puedes empezar a pensar de qué manera puedes implantar estos grifos en tu cuarto de baño. Se pueden colocar tanto en el lavamanos como en la ducha, por lo que ganarás espacio y comodidad y además con una sensación real de armonía entre ambos elementos.