Ideas para aprovechar al máximo las duchas

El tiempo que tardas en bañarte, puedes aprovecharlo correctamente en solo 10 o 15 minutos para relajarte en la ducha, gestionando con buenas ideas tu aseo personal.

Recomendaciones para ducharte en menos tiempo

Desconectar de todo, relajarte y disfrutar de un momento ideal mientras permanece en la ducha, es posible en menos de media hora.

La higiene del cuerpo organizando el aseo también te permite evitar pérdidas de tiempo y ahorrar el agua, por ejemplo lavándote los dientes previamente, especialmente cuando tienes prisa por salir o llegar a tiempo al trabajo.

Algunas ideas que pueden ayudarte para mantener una rutina en la ducha, son las siguientes:

  • Desenreda antes tu cabello: una acción perfecta para mejorar el lavado y ayudar a mantener las propiedades de los productos que usas, cuando el cabello está desenredado.
  •  Controla la temperatura del agua: toda ducha relajante tiene que ser tibia adaptándose a la época del año. Templando el agua conseguirás mejorar tu piel y evitarás resecarla con duchas calientes.
  • Aplica mejor el champú: el procedimiento recomendado es repartir el producto de forma uniforme, después de colocar en la palma de la mano una cantidad mínima desde la mitad hacia las puntas y luego masajea el cuero cabelludo.
  • Higiene total: la espalda o las uñas son las zonas olvidadas cuando tienes prisa, recuerda jabonar bien estas partes de tu cuerpo y aclarar perfectamente, también los pies usando cepillos para llegar mejor a estas regiones.
  • Aclara con abundante agua: no olvides utilizar suficiente champú y jabón para después aclarar correctamente, evitando que el cabello o la piel pierdan luminosidad y brillo. Cantidades justas es lo más recomendado para que puedas lavar rápidamente todo el cuerpo.
  • Disfruta una ducha perfecta: la duración ideal oscila entre los 10 y 15 minutos, considerado como el tiempo adecuado para una higiene en buenas condiciones, relajándote totalmente por la mañana o noche cuando regresas del trabajo.
  • No secarte con fuerza: frótate suavemente con la toalla sin ejercer presión en la piel, realizando toquecitos para evitar irritaciones en la epidermis.
  • Hidrata tu piel: aprovecha tu ducha diaria y después no olvides aplicar la crema para conseguir una hidratación correcta de la piel, especialmente cuando no está totalmente seco el cuerpo para una mayor absorción.

Estas ideas sirven de base para una higiene corporal ideal en espacios más cómodos, cuando decides ducharte sin ocupar más de 15 minutos y aprovechar al máximo estos beneficios.