¿CÓMO ADELGAZAR CON DUCHAS DE AGUA FRÍA?

Perder algunos kilos es el sueño de muchísimas personas; y más aún durante esta temporada en la que hay que lucir tipazo en la playa. Así, algunos optan por las conocidas “dietas milagro”, las cuales lejos de ayudar a adelgazar, aumentan el peso corporal debido al “efecto rebote”.

Pues bien, si quieres eliminar la grasa acumulada en alguna zona de tu cuerpo de una forma natural, no invasiva, tenemos buenas noticias para tí. Existe una técnica que te ayuda a adelgazar y que puedes realizar en casa. Consiste en aplicar duchas de agua fría sobre esas zonas en las que tienes acumulada la grasa.

¿Cómo puede ayudar una ducha de agua fría  a adelgazar?

La explicación es muy sencilla. El descenso de la temperatura corporal tras la aplicación de agua fría ayuda a activar el tejido adiposo, de manera que la grasa se quema con muchísima más facilidad. Es una técnica que funciona muy bien a la hora de adelgazar y, además, mejora de manera notable la circulación y previene la celulitis.

¿Cómo tomar las duchas de agua fría para adelgazar?

El modo de tomar este tipo de duchas es muy sencillo. En primer lugar tienes que permanecer 20 segundos bajo el chorro de agua fría; quizá al principio parezca una misión imposible, pero si haces de las duchas de agua fría tu rutina, poco a poco te irás acostumbrando.

Y, una vez transcurridos los 20 segundos, sube la temperatura del agua hasta que esté tibia y permanece bajo el chorro unos 10 segundos. Lo ideal es repetir el proceso entre ocho y diez veces. Así, el tiempo estimado de la ducha es de unos cinco minutos.

¿Cuáles son los beneficios de la ducha de agua fría?

  • Adelgazar: estas duchas frías activan la que se conoce como grasa marrón, la cual tiene una incidencia directa sobre la combustión de grasa amarilla que se acumula sobre todo en las caderas y en el abdomen.
  • Circulación: la ducha fría mejora de manera notable la circulación sanguínea, mejorando así la salud cardiovascular.
  • Estrés: una ducha con agua fría ayuda a combatir el estrés ya que reduce la ansiedad. Una opción extraordinaria después de un duro día de trabajo.

Para que deshacerte de esos kilos de más con una ducha fría resulte efectivo, debes acompañar esta técnica con una dieta equilibrada y ejercicio habitual.