¿Cuáles son los beneficios de una buena ducha?

Comodidad, higiene, hidratación de la piel y reducción de la celulitis, representan algunos de los beneficios de la ducha corporal.

Claves de una buena ducha

El confort en el baño es importante especialmente cuando se decide un cambio de bañera por ducha, porque facilita el aseo diario de las personas. La fuente de vida que representa el agua aporta fuerza, vitalidad y energía, cuando se opta por una buena ducha antes de comenzar el día.

Ducharse en las mejores condiciones representa un valor agregado, tanto en el relax que significa cuando se elige un espacio más cómodo, reemplazando las bañeras por los platos de ducha, como por el aporte al organismo a nivel interno y externo.

Beneficios indispensables que recomiendan los dermatólogos utilizando el agua según el tipo de piel, por ejemplo:

  • Pieles muy secas: las personas con esta clase de piel deben regular la temperatura para evitar irritaciones por bañarse con agua caliente, capaz de arrastrar la capa de grasa normal de la epidermis, resecando más o produciendo enrojecimiento.
  • Pieles con venas dilatadas o rosáceas: tampoco deberían ducharse con agua excesivamente caliente, para que los vasos no se dilaten.
  • Pieles normales: el agua caliente ayuda a mejorar el flujo sanguíneo y dilatar los poros, eliminando las toxinas propias del organismo sin abusar de las altas temperaturas.

Las recomendaciones dependiendo del tipo de piel de cada persona, son importantes para disfrutar de un baño ideal con la adaptación del agua según cada caso.

Beneficios de la ducha con agua fría

Seleccionando una ducha cómoda al cambiar la bañera se aumenta la sensación de relajación que produce el baño, especialmente cuando se elige agua fría, regulando las temperaturas. Recuperando los ambientes con un plato cómodo se disfruta totalmente del aseo personal, potenciando los valores de una buena ducha.

Los cambios drásticos al pasar de caliente a fría, pueden resultar perjudiciales en personas con problemas cardiacos o mala circulación, aunque se aconseja templada en pieles sanas.

Los especialistas recomiendan regular durante el baño bajando la temperatura para finalizar con agua fría, porque aporta estas ventajas:

  • Hidrata mejor el cabello y la piel.
  • Tonifica los músculos, endurece la epidermis cuando existe flacidez o celulitis.
  • Reduce notablemente la sensación de tensión o estrés de las personas, cuando se deciden relajarse con una buena ducha.
  • Aumenta las energías porque el cuerpo recupera sus funciones vitales totalmente y se mejoran las condiciones circulatorias de la sangre.